Un viñedo excepcional. Una finca de 101 Ha hace de La Emperatriz una bodega única en Rioja. Con un 50% de las cepas plantadas hace más de 50 años, sus peculiaridades climáticas y edafológicas son el mayor potencial de La Emperatriz para la elaboración de vinos con personalidad propia.

Particularidades del clima. Emplazada a 570 m de altitud, las viejas cepas de La Emperatriz gozan de un clima más continental que el resto de Rioja evitando los rigores de ese clima gracias a la influencia del Cantábrico.

Un suelo pobre. Una capa de 40 cm de canto rodado esconde un suelo pobre, de estructura franco-arenosa. Estas condiciones permiten buen drenaje y óptima insolación del racimo.

Varias parcelas en una sola finca. La diversidad de parcelas existentes en la finca permite la obtención de partidas de uva diferenciadas que serán la base de la personalidad de cada uno de los vinos de La Emperatriz.